La Ciencia de la Psicología. Un Estudio Interconductual
J. R. Kantor y Noel W. Smith
Este capítulo corresponde al texto “La ciencia de la psicología. Un estudio interconductual” disponible aquí.
Capítulo I
Cada ciencia logra su identidad y nombre por el hecho de que aquellos que se involucran en el trabajo llegan interesarse en cosas y condiciones particulares, colectivamente llamadas eventos y proceden a estudiarlos mediante métodos adecuados al propósito.
Es un hecho común que la psicología como una de las ciencias, es el estudio de actividades tales como ver, oír, aprender, recordar, pensar, desear, razonar, entre otras. También es conocimiento común que cuando un organismo realiza una actividad psicológica, está interactuando con algo bajo condiciones específicas. Normalmente uno no ve u oye a menos que uno vea algún objeto u oiga algún sonido. Uno no planea a menos que planee hacer algo, algún trabajo, proyecto o vacación.
Estas cosas y condiciones con las cuales uno interactúa convencionalmente son llamadas estímulos[1]. Se dice que tales estímulos elicitan o incitan la conducta del organismo. Sin embargo, es más preciso pensar en los estímulos como acciones coordinadas que ocurren en un solo evento complejo. Debido a que todos los eventos psicológicos consisten justamente de interacciones de los organismos y los objetos de estímulo, podemos entonces describir la psicología como el estudio de la interconducta de los organismos con las cosas y eventos. Puesto que la interconducta de organismos y objetos consiste de específicas acciones recíprocas llamadas funciones, describimos la psicología como la investigación de la interconducta de las funciones de respuesta y estímulo.
TRES FASES DE LA INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA
Aislar e identificar el objeto de estudio de investigación es sólo el primer paso preliminar en la ciencia. Además, el científico debe entender la naturaleza de la cosa o evento con el cual trata y las condiciones bajo las cuales opera. Este proceso de entender el material de estudio incluye por tanto los procesos de definición, análisis e interpretación.
La definición científica significa indicar las diferencias esenciales entre una cierta clase de evento y otros eventos similares o no. Así, el estudiante de psicología debe, por ejemplo, conocer cómo los eventos psicológicos difieren de los datos de la física y de la biología. Aún más, debe saber cómo identificar cada una de las acciones psicológicas particulares. Debe saber cómo una respuesta de sentir[2] difiere de una respuesta perceptual y cómo cada una de éstas difiere de otros eventos psicológicos.
Con respecto al análisis; el problema esencial de los psicólogos es seccionar un evento psicológico para descubrir los detalles de lo que realmente ocurre tanto de parte del organismo reactivo como de la cosa con la que éste interactúa.
La interpretación de un evento consiste primeramente en organizar hechos separados en un sistema definido. Tome el estudio del aprendizaje como ejemplo. Si queremos explicar o interpretar este hecho psicológico debemos considerar dos clases de organización de hechos. Primero debemos organizar los detalles tales como: (1) los tipos de material que se van a aprender, (2) el número de presentaciones, (3) la tasa de adquisición, (4) durante cuánto tiempo el organismo puede desempeñar la acción requerida, entre otros aspectos. En segundo lugar, para explicar el aprendizaje, toda esta serie de detalles debe relacionarse a las condiciones bajo las cuales ellos ocurren; debido a que el aprendizaje depende de: (1) si la persona puede ver y oír bien, (2) si está descansado o fatigado, (3) si el material presente está relacionado con lo que la persona ya conoce y, (4) si está interesado o no en ello.
Estas tres fases de la investigación científica -a saber: definición, análisis e interpretación- guiarán nuestros estudios a lo largo de este libro.
CÓMO LOS EVENTOS PSICOLÓGICOS DIFIEREN DE OTROS EVENTOS NATURALES
La psicología como la física, la astronomía o la biología, es una ciencia natural. Cada una de estas ciencias estudia interacciones entre cosas. Por tanto es necesario encontrar las diferencias entre las interacciones psicológicas y las otras interacciones. Hay dos razones para esto. En primer lugar, como hemos visto, es por este medio que logramos un entendimiento de nuestro objeto de estudio. Otra razón es que el organismo psicológico siempre es al mismo tiempo tanto organismo biológico como una cosa física. En consecuencia, cuando el organismo percibe o recuerda debemos saber cómo tales eventos psicológicos difieren del acto físico de la caída de un aeroplano hacia la tierra y de la acción biológica del organismo de asimilar la comida. Cada uno de estos tipos de eventos muestra diferencias vitales en detalles esenciales.
Las interacciones físicas son conmutativas. Las interacciones inanimadas son comparativamente tan simples que el físico las describe en términos de una equivalencia de fuerzas. En el lenguaje cotidiano podemos decir que estas fuerzas son gemelas. En la figura 1, A no puede empujar a B a menos que B al mismo tiempo empuje a A. Por tanto, cuando los objetos físicos interactúan, el resultado es meramente un intercambio de energía. Así, la interacción entre dos bolas de billar es expresada en la tercera ley de Newton que dice que acción y reacción son fuerzas iguales y opuestas. Cuando una persona cae de un avión su acción tiene justamente las características físicas que hemos estado describiendo. Podemos considerar al individuo como un objeto físico interactuando gravitacionalmente con la Tierra como el otro objeto. Dado que la actividad física consiste meramente de este simple intercambio de energía, cada objeto es descrito como inerte, cuando no está en el proceso de interactuar.
Figura 1. Ilustración de una interacción física. Cuando A iguala la acción de B, de acuerdo a la tercera ley de Newton. Tomada de Webster, Farnell y Drew, General Physics for Colleges. The Century Co., Publishers.
Las interacciones biológicas son responsivas. Las interacciones biológicas no pueden considerarse como simples intercambios de energía. Un organismo puede gastar mucha más energía de la que en ese momento se gasta en él. Debido a la complejidad de su composición, el objeto biológico puede almacenar energía que es liberada en grandes cantidades, comparativamente. Así, lo que la planta hace al orientarse hacia la luz (fig. 2), está enteramente fuera de proporción con lo que los rayos de sol hacen con respecto a la planta. El objeto con el que el organismo está en contacto no se limita meramente a ejercer energía sobre él, sino que también lo estimula. El organismo, por otro lado, no sólo es un objeto sobre el cual se actúa sino que también responde. Consecuentemente, la interacción biológica puede describirse como responsiva. La fórmula para un evento biológico no es meramente una equivalencia matemática F=F, como es el caso de las interacciones físicas sino que puede indicarse en términos de estímulo y respuesta de esta forma: E→R. En lugar de ser inerte, un organismo biológico es irritable. El estímulo requiere de una respuesta por parte del organismo. Notamos por tanto que la acción del organismo es predominante en la interacción.
La forma en que un organismo biológico actúa puede explicarse por la excesivamente inestable naturaleza de su compleja organización que constantemente se rompe y se reconstruye a sí misma. Y así las interacciones biológicas son sobre todo preservativas. Esto es verdad tanto cuando el organismo ingiere alimento y lo asimila como parte de su propia organización estructural, como cuando es irritado por algún objeto extraño y se contrae o se retira del mismo.
Debido a que los organismos animales, y especialmente el ser humano, son tan predominantemente psicológicos en su comportamiento, sólo podemos observarlos ejecutando estas interacciones biológicas cuando estudiamos una conducta biológica aislada como la digestión de la comida. Sin embargo, ya que incluso el animal humano permanece como organismo biológico hasta que desarrolla una historia de conducta psicológica, algunas veces podemos describir su conducta íntegramente en términos del estímulo biológico y su respuesta. Éste es el caso del infante antes del nacimiento.[3]
Figura. 2. Ilustración de una interacción biológica. Plantas de rábano responden fototrópicamente de manera positiva al estímulo de la luz.
Las interacciones psicológicas son ajustivas. Puesto que las acciones biológicas primariamente constituyen conductas de mantenimiento, son constantes en su operación. No importa qué tan frecuentemente el organismo es estimulado para responder, el patrón de estas actividades es el mismo. Esto se sigue, por supuesto, del hecho de que la conducta de los organismos biológicos es la mera operación de un conjunto de estructuras fijas. No así la interacción psicológica que es más flexible. Por ejemplo, al reaccionar ante un libro puedo ya sea caminar o correr para alcanzarlo o incluso pedir a alguien que lo alcance por mí. Este hecho se observa mejor en el constante cambio de las poses de los esgrimistas (Ver Fig. 3). Mediante su contacto cada vez mayor con las mismas cosas, los organismos psicológicos pueden acumular muchas reacciones diferentes ante estas cosas. Así, pueden actuar de manera más íntima e independiente, y pueden desarrollar más interacciones diferentes con los objetos que en el caso de los organismos meramente biológicos. Por esta razón las interacciones psicológicas pueden considerarse como históricas y de desarrollo.
Los ajustes psicológicos son igualmente explorativos, manipulativos y orientativos. Cada uno de estos modos de interacción sugiere una forma de espontaneidad reaccional. El organismo psicológico no sólo entra en contacto con los objetos de sus alrededores sino que busca el contacto con ellos o, en otras palabras, explora sus alrededores. Nuevamente, la interacción psicológica no es puramente preservativa sino también manipulativa. Cuando el niño rompe sus sonajeros para ver qué hay dentro, él cambia las cosas con las que interactúa sin hacerlas parte de sí mismo. Por supuesto estas actividades manipulativas pueden ser constructivas o destructivas. Y finalmente las interacciones pueden ser orientativas[4]. El organismo puede considerar las semejanzas o las diferencias de las cosas o puede ser agradado o no por ellas. De esta forma, toma actitudes hacia los objetos en su ambiente.
Figura. 3. Ilustración de una interacción psicológica. Cada respuesta de A y B es mutuamente ajustiva con base en las interacciones del primero ante situaciones análogas.
CARACTERÍSTICAS ESPECIALES DE LA CONDUCTA PSICOLÓGICA
Hasta aquí hemos intentado caracterizar los fenómenos de la conducta psicológica en tanto se comparan con los datos de otras ciencias. Hemos señalado las diferencias esenciales entre la conducta psicológica y la de los organismos biológicos y los objetos físicos. Ahora debemos describir los fenómenos psicológicos en tanto existen y operan por sí mismos. Podemos resumir las características de las interacciones psicológicas en las siguientes seis proposiciones: Las interacciones psicológicas son:
- Diferenciales
- Integrativas
- Variables
- Modificables
- Demorables
- Inhibitorias
Las interacciones psicológicas son diferenciales. La interacción de un individuo con una manzana madura es diferente de su interacción con una que no lo es. Podemos decir que discrimina entre los dos objetos. Por tanto, una característica fundamental de las interacciones psicológicas es su especificidad. Cada reacción está definitivamente correlacionada con la función de estímulo de un objeto y, de manera inversa, cada función diferente de estímulo de un objeto elicita una respuesta diferente. Necesariamente entonces, objetos diferentes, cada uno con una función de estímulo diferente, corresponden a respuestas diferentes del organismo. Además, funciones diferentes de estímulo del mismo objeto producen efectos conductuales variados en el organismo. El árbol puede estimularme para admirarlo, treparlo o talarlo. Todo esto debido a que el organismo ha pasado por diferentes experiencias de conducta con los objetos. Es precisamente por medio de estos contactos conductuales, que los objetos asumen diferentes funciones de estímulo para cada individuo. El niño pequeño descubre que una pelota no es solamente algo que puede ser evitado sino también algo que puede ser arrojado. Frecuentemente las diferentes funciones de estímulo de un objeto pueden estar conectadas con organizaciones diferentes de sus cualidades. Por ejemplo, el niño reacciona ante una naranja como algo comestible debido a sus propiedades comestibles, pero puede también ser una pelota teniendo en cuenta propiedades como su tamaño, forma y peso.
Esta diferencialidad extrema de las interacciones psicológicas indica claramente que el organismo no es sólo sensible a los objetos como un todo sino que diferencia sus colores, sabores, olores, texturas, durezas, entre otras propiedades.
Esta diferenciación se extiende también a los contextos o señales de los objetos. Un libro azul sobre un paño blanco demanda una respuesta diferente de aquella iniciada por el mismo objeto sobre un paño negro.
Las interacciones psicológicas son integrativas. Observe cómo un niño aprende a escribir. Al principio él sólo hace pequeños trazos individuales; después estas acciones son integradas para producir letras como unidades. A su vez, las letras se organizan en palabras y finalmente las acciones que producen palabras llegan a integrarse para formar oraciones como unidades.
El efecto integrativo puede apreciarse perfectamente por cualquiera que haya aprendido a escribir a máquina. Las primeras unidades de acción consisten en golpes a teclas separadas que llegan a ser organizados en palabras y más tarde, en unidades de conducta de elaboración de frases. En el mismo sentido, toda la conducta compleja del organismo maduro ha sido integrada a partir de respuestas simples en el curso de su historia conductual individual.
Por supuesto, el efecto de integración no se limita meramente a la fase de respuesta de la interacción. El mismo proceso sumativo ocurre en el objeto. De forma correspondiente a la organización de las respuestas, las unidades del ejemplar de copia llegan a fusionarse en unidades más grandes. Esto significa que mientras que en la primera etapa de aprender a escribir a máquina cada letra separada (l-o-s) estimula una respuesta individual, en los siguientes periodos la palabra completa, como unidad individual (los), elicita una sola reacción integrada. El mecanógrafo experimentado desarrolla integraciones extremadamente complicadas de este tipo. En conjunto, el principio integracional simboliza la cercana interconexión entre el organismo y los objetos con los que interactúa.
La integración es suplementaria a la diferenciación. Cuando diferenciamos, analizamos los objetos y los separamos sobre la base de sus cualidades. Por otro lado, cuando integramos, organizamos las cualidades de los objetos en unidades y series de cosas en unidades más grandes.
Las interacciones psicológicas son variables. Ponga a un gato hambriento en una jaula que está cercana a un pedazo de pescado y note sus intentos por alcanzar la comida. Mientras que el animal esté en contacto con el objeto estimulante variará persistentemente su conducta hasta que logre obtener el pescado. Entre tanto, realizará una variedad indefinida de actos, empujando, jalando, mordiendo, apretando y agitando los objetos que le impiden alcanzar la comida. Estas acciones han sido observadas en los experimentos iniciales que Thorndike realizó con varios animales[5].
¿Qué tan variables pueden ser las interacciones entre el organismo y el objeto de estímulo? La respuesta es que la cantidad de tal variabilidad depende del número de conexiones de estímulos y respuesta específicas que han sido construidas durante los contactos actuales y anteriores con el objeto en cuestión. Cuando tales conexiones de estímulo y respuesta son muy numerosas, el organismo puede continuar respondiendo hasta que logre obtener su objetivo, o hasta que se fatigue y quede exhausto.
Las interacciones psicológicas son modificables. El niño quemado tiene miedo de la llama. Esta máxima indica de manera excelente un notable e importante principio de la interacción psicológica. El niño que se quema el dedo al ponerlo en la llama, modifica su conducta posterior de manera tal que no padecerá nuevamente el mismo resultado doloroso. En el lenguaje cotidiano decimos que se beneficia de su experiencia pasada.
La modificación de la interacción consiste en que el organismo adquiere una nueva y con frecuencia más efectiva forma de reaccionar al objeto, en tanto que de forma correspondiente, el objeto adquiere una nueva función de estímulo. La vela ahora tiene la función de suscitar una respuesta de retirar el dedo en lugar de una respuesta de proyección y aproximación que produce una reacción de dolor.
Podemos resumir el principio de modificabilidad diciendo que los contactos sucesivos de un organismo con los objetos culminan en el desarrollo de nuevos modos de interacción basados en los resultados o condiciones de contactos previos.
Las interacciones psicológicas son demorables. Cuando alguien le pide que se encuentren mañana a las 10, él le estimula a iniciar una acción que no será completada hasta el momento estipulado. El principio fundamental es que el individuo está en contacto con un objeto que lo incita a una acción que no se completará hasta que un cierto intervalo de tiempo haya transcurrido. Tal demora en consumar las interacciones da cuenta de gran parte de la espontaneidad de la conducta psicológica.
Las interacciones psicológicas son inhibitorias. Se le pide asistir a una función de teatro. Si esto es algo que le gusta mucho, uno esperaría que su respuesta fuera afirmativa. Ocurre sin embargo, que se le ha avisado que mañana tendrá un examen; así, su reacción afirmativa será descartada. En lugar de decir “sí”, declina el compromiso. Éste es un buen ejemplo de una interacción inhibida. Dado que el organismo psicológico es capaz de realizar numerosas clases de respuestas, cuando las circunstancias son de obligatoriedad o justificantes, puede sustituir un tipo de acción por otra.
Estas seis características de las interacciones psicológicas son los aspectos fundamentales que diferencian lo psicológico de otras clases de fenómenos. Cuando las interacciones de los organismos y sus objetos circundantes responden a estas descripciones, son psicológicas. Si no es así, pertenecen a otra ciencia. Sin embargo, debemos añadir que no necesariamente siempre observamos todas estas características en una sola interacción psicológica. Tomadas en conjunto, no obstante, constituyen un conjunto viable de criterios.
DIVISIONES DEL ESTUDIO PSICOLÓGICO
Es apenas natural que dentro del dominio psicológico algunos fenómenos difieran marcadamente en detalle de otros. Por tanto, la Psicología, como otras ciencias, tiene que ser dividida en diversos departamentos o especialidades. En la siguiente lista mencionamos algunas de las especializaciones más prominentes.
- Psicología animal
- Psicología infantil
- Psicología del desarrollo
- Psicología social
- Psicología fisiológica
- Psicología clínica
- Psicología general
Psicología animal. Todos los animales, a diferencia de las plantas, pertenecen a una sola serie biológica. Por supuesto, esta serie animal incluye al hombre así como a los organismos sub o infrahumanos. Ahora, se esperaría que los animales inferiores al hombre en la escala evolutiva sean solamente capaces de realizar acciones que son mucho más simples que aquellas que realiza el hombre. Este hecho da origen a una rama distinta de investigación en la psicología. Consecuentemente, los estudios con animales se han diseñado para resolver problemas tales como si los gatos, pollos, perros, monos, simios y otros animales pueden discriminar colores, sonidos y formas. Pero quizá las investigaciones más importantes han sido las concernientes a las capacidades de los animales para aprender y a cómo ocurre este aprendizaje.
Puesto que hay pocas clases de conducta humana que no realizan también los animales infrahumanos, en gran medida la psicología animal es una ciencia comparada. De la investigación con animales infrahumanos podemos aprender mucho respecto a las semejanzas y diferencias entre la conducta de los organismos humanos y subhumanos. La superioridad de la conducta, por supuesto, no siempre está del lado de los humanos. Los animales subhumanos frecuentemente pueden realizar acciones más allá de las habilidades del hombre. Un sorprendente ejemplo es que los delfines pueden ajustarse a sus ambientes mediante el complejo y efectivo proceso de la ecolocación. Para igualar las competencias especiales de la conducta subhumana, el hombre ha desarrollado medios tecnológicos, esto es, herramientas e instrumentos.
Una ventaja del estudio de la psicología animal es que el conocimiento obtenido del estudio de las reacciones animales puede usarse para arrojar luz sobre la manera en la que los organismos humanos interactúan con su medio. Uno de los más grandes valores de la psicología animal es que uno puede experimentar con los animales en formas que no son convenientes o incluso posibles con los organismos humanos.
La Psicología Infantil. Los innumerables problemas involucrados en el cuidado y entrenamiento de los niños elevan el estudio psicológico de la infancia y niñez a un lugar extremadamente alto en la ciencia psicológica. Puesto que los fenómenos psicológicos son eventos que se originan en la historia conductual de los individuos, el estudio genético de la conducta infantil es de gran importancia.
Los primeros estudios cuidadosos de la conducta infantil fueron biográficos. Las personas que cuidaban a los niños simplemente registraban detalles del desarrollo de niños individuales. Poco más tarde, los médicos y los psicólogos compilaron una gran cantidad de hechos concernientes a la conducta de los infantes. Estos trabajadores se interesaron por reunir estadísticas relativas a la primera aparición de ciertos reflejos, las primeras preferencias de colores, entre otros aspectos.
En 1920, Watson inició un movimiento para el estudio experimental de los infantes desde sus primeros días de nacimiento[6]. Este movimiento se expandió rápidamente y ahora están disponibles numerosos estudios cortos del desarrollo sistemático de los infantes recién nacidos.
Una rama diferente de la psicología infantil se ha desarrollado en conexión con las escuelas. Fue el interés de Binet por la capacidad de aprendizaje de los niños el que lo llevó a su formulación de pruebas psicológicas y al desarrollo de este movimiento de pruebas.
La Psicología del Desarrollo. Al menos parcialmente, como una extensión del creciente interés en la psicología infantil, una nueva disciplina de la psicología se ha generado bajo el nombre de psicología del desarrollo. La principal significancia de este estudio descansa en el énfasis aumentado del aspecto del desarrollo de la conducta psicológica. Es destacado el crecimiento de los organismos individuales desde sus condiciones prenatales hasta el periodo neonatal y más allá, hacia la adultez. El engrandecimiento del concepto de desarrollo para incluir no sólo el crecimiento de los niños sino también actividades especializadas tales como las discriminaciones, sentimientos y de hecho, todo tipo de acción, resulta en un acercamiento al principio interconductual. No obstante, hay ausencia del concepto evolutivo completo de un desarrollo continuo a través de contactos constantemente cambiantes con los objetos y condiciones del medio. La literatura del desarrollo frecuentemente sugiere que el desarrollo opera únicamente para completar una situación predeterminada.
La Psicología Social y Cultural. La mayor parte de nuestra conducta es convencional. Considere el lenguaje. Las palabras que usamos son del inglés y no del francés o del alemán. Así, estamos condicionados por la comunidad de personas entre las que vivimos. Pero esto no es todo. Incluso las cosas de las que hablamos y las condiciones bajo las que decimos lo que hacemos son igualmente convencionales. Por tanto, la conducta convencional o cultural es el objeto de estudio de la psicología social.
La importancia de la psicología social radica precisamente en el hecho de que la mayor parte de nuestra conducta es adquirida de una manera prescrita y desarrollada mediante contactos definidos con grupos específicos de individuos. El psicólogo social aísla la gran masa de nuestras acciones convencionales tales como las creencias compartidas, modales y conocimientos, y las contrasta con la conducta idiosincrática que adquirimos como individuos privados.
La Psicología Fisiológica. Puesto que toda la conducta psicológica es realizada por organismos biológicos y en consecuencia toda la conducta psicológica es al mismo tiempo conducta biológica, se ha desarrollado una prominente especialidad llamada psicología fisiológica. Ante todo, el objeto de estudio de esta división del trabajo es comprobar los efectos de los ajustes totales de los organismos llevados a cabo por sus condiciones biológicas. En términos generales, la normalidad biológica de los organismos constituye un factor favorable aunque varias formas de irregularidad anatómica y fisiológica pueden tomar parte en las adaptaciones exitosas de los individuos. Mientras que personas de constitución delgada, o aquellas que sufren de condiciones tales como ser jorobados no pueden llegar a ser estrellas de futbol, esas deficiencias no les impiden convertirse en expertos matemáticos.
La misma psicología fisiológica se ha departamentalizado sobre la base de los intereses variados de los psicólogos involucrados. Aquellos psicólogos interesados en los efectos de las drogas sobre la conducta se agrupan como psicofarmacólogos, mientras que los interesados en la participación del cerebro intacto o mutilado y el sistema nervioso en la conducta se clasifican como psiconeurólogos. Otras subespecializaciones se refieren a las condiciones de fatiga general o a los resultados de la mala nutrición, entre otras áreas. Éstos son ejemplos de especialización, pero hay otros.
El lector estará interesado en saber que históricamente, la psicología fisiológica fue desarrollada como el estudio de la correlación o la base de los estados psíquicos intangibles y no como el estudio de los factores participantes en campos interconductuales multifactoriales. La última actitud es la única que es naturalista y científica.
La Psicología Clínica. Los estudiantes de la interconducta de los organismos con los objetos y eventos de su medio inevitablemente observarán que tales acciones no siempre se ajustan a las instituciones prevalentes y a los estándares usuales de desempeño individual y de los otros. Tal conducta usualmente es llamada anormal, desviada o desadaptada. Los estudiosos de tal conducta son clasificados como psicólogos clínicos. Ellos estudian y tratan niños con trastornos, delincuentes moderados y serios que necesitan reajustarse a la sociedad, e individuos que están impedidos por síndromes neuróticos o que pasan por periodos de depresión y autismo, así como estudiantes de preparatoria o universidad que no pueden adaptarse por sí mismos a los ambientes escolares.
En un sentido aceptable, los psicólogos clínicos practican un tipo de psicología aplicada. Además del estudio de la conducta aberrante por medio de la observación, entrevistas y pruebas de varias clases, los psicólogos clínicos se ocupan del tratamiento correctivo y del reentrenamiento de niños y adultos.
Los psicólogos clínicos trabajan en gran medida como los especialistas de la medicina llamados psiquiatras. Estos últimos usualmente son doctores en medicina que tratan la conducta de los pacientes por medio de drogas, electrochoques, cirugía del cerebro y con los métodos verbales del psicoanálisis. Los psicólogos clínicos están definitivamente menos separados de los psicoanalistas legos quienes se desempeñan sobre la base de un más o menos adecuado equipo psicológico. Sin embargo, las técnicas de algunos psicólogos clínicos difieren radicalmente de las de los psicoanalistas. Muchos psicólogos clínicos son empleados en hospitales mientras que otros se contratan en la práctica privada.
La Psicología Educativa. Las condiciones especiales de un salón de clase son el campo de la psicología educativa. En este campo se estudia el ambiente general de un salón de clase, los materiales de enseñanza, las técnicas del profesor, las diferencias individuales de los alumnos y cualquier otro de los múltiples factores que afectan la conducta en el escenario escolar. Los psicólogos educativos pueden realizar investigación mediante máquinas de enseñanza u otras formas de aprendizaje programado, estudiar la discusión en grupos versus la presentación del profesor, el ajuste social, la cooperación versus la competitividad, entre otros aspectos. Los psicólogos educativos también están interesados en el desarrollo y uso de pruebas para la planeación y orientación educativa.
La Psicología General. Todas las especializaciones de la labor psicológica que hemos mencionado son sólo ejemplos. Además, existen otras especializaciones basadas en el tipo de problema sobre el que se trabaja o bajo el auspicio del trabajo que se realiza. Así, la lista podría ser extendida para incluir los problemas industriales, de ingeniería, asesoría, servicio público, militar, senectud, historia, psicofarmacología e hipnosis. En este libro enfatizamos principalmente el problema general de lo que es la psicología, y la pregunta básica de la naturaleza del objeto de estudio como tipos particulares de interconducta.
LAS FUENTES DE LOS DATOS PSICOLÓGICOS
Las ciencias difieren con respecto a las fuentes de sus datos. Así la física, química y astronomía estudian interconducta que está muy lejos de sus propias actividades. El astrónomo en muchos casos estudia las interacciones de los objetos que ocurren a miles de años luz de la Tierra. El físico por supuesto puede estudiar al organismo humano como un objeto físico pero obtendrá muy poca información científica de esta forma. En gran medida la física tiene que ver con la conducta de objetos inanimados tales como palancas, dínamos y máquinas. El químico que se especializa en la rama de la bioquímica se acerca más a las fuentes de hechos humanos que el físico pues el primero deriva gran cantidad de material de estudio del organismo humano. Pero la bioquímica, aunque es una disciplina cada vez más desarrollada, después de todo es una pequeña parte de la ciencia química.
Cuando miramos hacia las ciencias biológicas vemos que prevalece una situación diferente. En estas disciplinas el investigador encuentra en su propia estructura y conducta una fuente profusa de material científico. De hecho, los requisitos de la medicina han influenciado al biólogo a hacer de la anatomía y la fisiología humana, las más prominentes de todas las especialidades biológicas. Sin embargo, la psicología, más que ninguna otra ciencia, tiene su atención dirigida al hombre y sus actividades como las principales fuentes de datos psicológicos. Fácilmente podemos entender esto en vista del hecho de que los datos de la psicología humana son por mucho, los más complejos y en general, los más interesantes.
Por lo tanto, el psicólogo va más allá que cualquier otro científico al estudiar hechos cercanos a él mismo. Mientras que otros científicos estudian cosas cada vez más diferentes a sí mismos, el psicólogo frecuentemente encuentra que es mucho más fácil obtener información mediante la investigación de sus propias actividades, que a partir de las actividades de otras personas. Cuando el psicólogo estudia sus propios sentimientos, juicios, memorias y formas de aprender, él habla de tal conducta como autoobservación o introspección[7].
LOS MÉTODOS DE LA PSICOLOGÍA
Bien sea que los hechos psicológicos se deriven del estudio de las propias respuestas o de las de otros organismos, hay dos métodos de recolectar tales datos. Podemos referirnos a ellos como: (1) observación de campo y (2) de laboratorio.
Observaciones de campo. En su mayor parte, los fenómenos psicológicos deben estudiarse tal y como ocurren en la naturaleza. Tan intrincadas y privadas son las interacciones de los organismos y objetos que tienen que estudiarse justo donde y como ocurren, situación que no es peculiar de la psicología. Entre los científicos físicos, el astrónomo en particular está limitado de esta forma pues no puede manipular los cometas ni los planetas; ni puede introducir cambios en los movimientos de los cuerpos celestes. También el biólogo en gran medida debe confinarse a observaciones de campo. Todo el departamento de la ecología constituye el estudio de los animales en contacto biológico con su ambiente.
En número creciente, los psicólogos creen que las condiciones artificiales del laboratorio no resultan en el mejor entendimiento de muchos tipos de interconducta. Consecuentemente, se están desarrollando técnicas mejoradas de observación de campo. Los etólogos, como los biólogos conductuales se llaman a sí mismos, han mostrado que en la investigación de la conducta de las gaviotas, cambiar los colores y las formas de huevos experimentales es útil en el estudio de las interacciones con objetos en el ambiente natural. Otras interacciones pueden estudiarse sin manipulaciones como cuando primates, como los chimpancés o gorilas, son observados durante largos periodos de tiempo, mientras se toman registros precisos.
Observaciones de laboratorio. Sin embargo, el método de la observación de campo tiene sus marcadas limitaciones pues no permite un control rígido de los datos. Por consiguiente, siempre que es posible el psicólogo emplea técnicas de laboratorio para una determinación más exacta de sus hechos. Actualmente debe admitirse, por supuesto, que sólo las formas más simples de acción psicológica pueden sujetarse a las rigurosas manipulaciones de laboratorio. En lugar de realizar experimentos de recuerdos reales, los psicólogos confinan sus estudios a la memorización de sílabas sin sentido y números. En forma semejante, las investigaciones de laboratorio respecto a los sentimientos y emociones están restringidas a perturbaciones conductuales simples. Pero esta situación no indica limitaciones experimentales absolutas. No hay ningún principio en la ciencia psicológica que sugiera la permanente incapacidad del psicólogo para experimentar sobre las más sutiles y complicadas interacciones psicológicas.
PARA LECTURA ADICIONAL
Kantor, J. R. Principles of Psychology. Chicago: Principia Press, Vol I, 1924, Vol. II, 1926.8
_____ . The Aim and Progress of Psychology. Chicago: Principia Press, 1971.
Smith, N. W. “Interbehavioral Psychology: roots and branches”. Psychological Record, 1973, 23, 153-167.
Watson, J. B. Psychology from the Standpoint of a Behaviorist. Philadelphia: Lippincott, (2), 1924.
_____. Behaviorism. N. Y.: Norton, 1930.
Weiss, A. P. Theoretical Basis of Human Behavior. Columbus: Adams, (2), 1929.
[1] 1. Este término requiere una cuidadosa descripción. Cf., pp. 42, 64f.
[2] En la literatura es usual encontrar este término como respuesta sentimental o simplemente como sentimiento pero para evitar esas connotaciones tradicionales se ha optado por esta traducción. [Nota del Equipo Traductor, en adelante NdET]
[3] 3. Pero revise el cap. IV, pp. 103ff.
[4] El término orientación aquí se emplea en un sentido ordinario. Para la orientación en un estricto sentido psicológico, ver el Cap. XIII.
[5] Thorndike, Animal Intelligence, MacMillan, 1911.
[6] Gerver, en su ensayo biográfico de Bechterev dice que el científico estableció mucho antes de esta fecha un instituto con este propósito. Ver Bechterev. General Principles of Human Reflexology, N.Y.: International, 1932.
[7] El referente de este término debe distinguirse claramente de los estados psíquicos no existentes, referidos por los psicólogos mentalistas.




